Construir un sistema de refrigeración de bajo costo, para dar solución a los problemas de conservación de alimentos para Isis Fuentes Sierra, vecina encargada de la olla común del Campamento Nuevo Amanecer del Desierto de Antofagasta, es la propuesta de un grupo de siete estudiantes de la carrera de Ingeniería en Procesos Químicosde la Universidad Católica del Norte, a través de la implementación de la Metodología Aprendizaje + Servicio (A+S).

Termodinámica para Ingenieros Químicos, es el nombre de la asignatura dirigida por la docente y Jefa de Carrera, María Angélica Yáñez Torres, quien lidera al grupo de jóvenes que presentaron su hito intermedio y analizaron junto a la socia comunitaria el estado de avance de este contenedor, que se encuentra en proceso de adaptación y prueba, para luego avanzar a la etapa final de funcionamiento.

La docente señala que esta es la primera experiencia con la metodología A+S, que “ha sido compleja, producto de la pandemia, y porque el entregable es un producto concreto y no un servicio como ocurre en otras carreras”.  No obstante, destaca el compromiso de parte de alumnas y alumnos, quienes “han avanzado en el desarrollo y construcción de este sistema de refrigeración, proceso en el que han manifestado positivos resultados de aprendizaje en torno a la colaboración con la comunidad, mostrando además empatía, unidad en los equipos, compromiso y capacidad de adaptación en medio de la contingencia actual”.

La estudiante Nayareth Arancibia, cuenta que “en el contexto que estamos viviendo es bastante complejo poder llevar a cabo una actividad de este tipo, más aún bajo la actual modalidad online. Sin embargo, encontramos fortalezas y logramos exigirnos al máximo en nuestras capacidades para poder entregar el mejor trabajo posible y avanzar en un proyecto que va a beneficiar a una persona que necesita este método de refrigeración para apoyar a su comunidad”.

Enrique García, estudiante y miembro del equipo, relata que el contacto con la socia comunitaria fue entregado por la profesora encargada, María Yáñez Torres, a través de un Techo para Chile. Así se inició este proyecto que según afirma “ha sido desafiante”. Agrega que al inicio “no fue fácil encontrar una solución factible y que se pudiera hacer realidad; hemos logrado junto a nuestros compañeros desarrollar un equipo efectivo que va a poner fin a la problemática que tiene nuestra socia comunitaria”.

Isis Fuentes, socia comunitaria del proyecto, cuenta que desde el 11 de julio de 2020 comenzó a funcionar una Olla Común en el Campamento Nuevo Amanecer del Desierto, que atiende principalmente a niños y adultos mayores del sector. “Estoy muy agradecida porque nos contactaron, se tomaron el tiempo y el trabajo de venir para acá donde vivimos, que no es fácil llegar. Es indispensable para nosotros que nos quieran ayudar con este sistema para guardar alimentos, más aún porque cada vez se suman más personas y estamos muy enfocados en colaborar con nuestros vecinos”.

Claudia Lepe Araya, Jefa de Innovación Curricular del Centro de Innovación Metodológica y Tecnológica (CIMET), entidad encargada de asesorar la implementación de esta metodología, reconoce que “trabajar A+S bajo la actual modalidad es un doble esfuerzo, que implica una inversión de tiempo y energía mayor, que puede hacer el proceso más difícil, pero no imposible, ya que las y los estudiantes están haciendo un gran trabajo que los acerca más a su rol profesional del día de mañana, haciéndose más significativo cuando va más allá de lo teórico.”

La metodología A+S busca fortalecer en los y las estudiantes valores y competencias del Sello Formativo UCN, como la Responsabilidad Social, promover la dignidad y el respeto hacia las personas. Estos elementos además están en línea con nuestro Proyecto Educativo Institucional, el que apunta a la formación integral de profesionales que porten al bien común de su entorno como agentes de cambio social.